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Jul
16
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El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº1 de Valladolid ha mandado paralizar las obras de la nueva fábrica que la quesería iba a instalar en la pedanía de Villamarciel, situada en el municipio vallisoletano de Tordesillas.
El Juzgado tuvo en cuenta las alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción, en las que denunciaban la irregularidad del proceso de descatalogación como terreno rústico de una finca situada en la confluencia entre el Duero y el Pisuerga, lugar donde se iba a ubicar la nueva planta.

Las licencias revocadas han sido las de Obra y Medioambiental, las cuales fueron concedidas en octubre de 2009, para uso excepcional en terreno rústico por el Ayuntamiento de Tordesillas. El Juzgado entiende, según informa Ical, que procede esta medida cautelar porque las licencias suspendidas se han otorgado «omitiendo la evaluación de impacto ambiental y la autorización ambiental exigibles a la fábrica y porque se incumplen las condiciones del Plan General de Ordenación Urbana al exceder el proyecto autorizado la altura máxima permitida».
Hay que recordar que Queserías Entrepinares invirtió setenta millones en la construcción de la fábrica. La idea de la empresa castellano y leonesa era la de tener la fábrica en funcionamiento en un plazo de entre 12 y 16 meses. En ella se pensaba llevar a cabo la instalación de una actividad de industria de secado, maduración, envasado de queso y elaboración de queso fundido.













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