Uno de cada tres quesos elaborados en España se ha producido en Castilla y León. En concreto las queserías de Castilla y León son responsables de la fabricación de 102.546.000 kilos de queso, lo que supone la tercera parte de la producción nacional, pero además lideran el mercado en cuanto a las piezas elaboradas con leche de oveja hasta acaparara el 70%.

En estos momentos, Castilla y León ocupa el segundo lugar en producción de leche de vaca, con más de 864.000 toneladas, y se sitúa a la cabeza en la leche de oveja, con 318.000 toneladas (el 65% del total nacional), a las que se suman las 32.200 toneladas de leche de cabra.

Viene a cuento recordar que la elaboración de quesos en la región está ligada a la trashumancia, cuando el ganado se conducía en invierno desde la Meseta a través de la Ruta de la Plata hacia el sur de España. Es decir, desde los agostaderos de las montañas del norte a las dehesas extremeñas, andaluzas y manchegas para asegurarse la alimentación del ganado y gozar de temperaturas mas suaves. Esta actividad implicaba a las familias que montaban sus pequeñas producciones artesanales, hoy en la mayoría de los casos convertidas en una industria agroalimentaria moderna y tecnológicamente desarrollada.

El potencial de Castilla y León en la producción de leche de oveja se sustenta en una cabaña de 1,5 millones de cabezas, que se distribuyen en 3.100 explotaciones. A la cantidad se une en este caso la calidad, en primer lugar por el hecho de que la comunidad autónoma cuenta con las razas autóctonas Churra y Castellana; en segundo lugar, porque se mantiene un modelo de producción con prácticas artesanales; y en tercer lugar, porque la base de la alimentación de estas ovejas son los pastos naturales.

Todos estos factores determinan que la leche utilizada sea de máxima calidad y, por lo tanto, los quesos elaborados con ella están entre los más reconocidos por su exquisito diferenciado sabor. Lo avalan los 35 premios que acaban de obtener las queserías de Castilla y León en los premios internacionales World Cheese Awards, que se celebran en Inglaterra.

Según destacan desde la Consejería de Agricultura y ganadería de la Junta de Castilla y León, la extraordinaria calidad de esta materia prima es utilizada por las 161 industrias lácteas regionales, que constituyen una parte importante de la transformación láctea del país y una de las mayores especializaciones productivas regionales, con un volumen de negocio de 1.423 millones de euros, lo que representa el 17,72% de la facturación total de la industria agroalimentaria de Castilla y León.

La exclusiva calidad de los quesos de los quesos de Castilla y León ha permitido reconocer varias figuras que protegen e identifican determinados tipos de elaboraciones. La comunidad autónoma cuenta con cuatro distintivos de calidad para sus quesos: la Denominación de Origen Protegida (DOP) Queso Zamorano, la DOP Queso de Valdeón, la Marca de Garantía Queso de Arribes de Salamanca y Marca Colectiva Queso Castellano. Con esta última marca colectiva, constituida hace un año, la Consejería de Agricultura y Ganadería agrupó una serie de elaboraciones tradicionales muy apreciadas por su calidad. A todos ellos hay que sumar otros productos lácteos que gozan de reconocimiento, como el queso de Burgos, los del Tiétar, el de Villalón, etcétera.

Si se conjuga el tipo de leche utilizado (oveja, vaca, cabra y sus mezclas) con los distintos procesos de elaboración, el resultado es que Castilla y León ofrece una rica y amplia variedad de quesos con múltiples aromas, sabores y texturas.

Desde ayer se puede visitar en Villalón de Campos un nuevo museo, el del Queso, único en su género en Castilla y León, que se unirá a los ya existentes en la localidad: el Museo del Calzado, el de la Labranza del Ayer, el Palomar del abuelo, y el Parque Temático Infantil del Pan y del Queso, donde podrá disfrutar toda la familia de diversas actividades, especialmente los más pequeños. Todos estos atractivos son alicientes suficientes para potenciar el turismo en esta localidad y en la zona norte de la provincia de Valladolid que, además, posee un extraordinario patrimonio artístico, natural y gastronómico.

Esta comarca vallisoletana posee dos extraordinarios museos, el del Pan en Mayorga y el del Queso en Villalón, en los que a los visitantes se les muestra todo lo relacionado con los dos productos básicos de la comarca, destacando el archiconocido queso de Villalón que, en su modalidad de blando se le conoce como Pata de mulo.

El museo del queso, inaugurado ayer jueves, se encuentra ubicado en un antiguo edificio situado en la Avenida del Parque, en pleno casco urbano y en las inmediaciones de la CN-610. El edificio albergó hasta el año 1970 las escuelas de niñas de la localidad, habiendo sido posteriormente rehabilitado como Centro Cultural y, en 2002, como Centro de Interpretación de la leche Lactorama. Finalmente, en 2006 se iniciaron las obras para habilitar este edificio, añadiéndole uno nuevo construido en el patio anexo como Museo del Queso, disponiendo este espacio expositivo de una superficie de 1161,62 m², de los que 569,40 m² son espacio útil.

La construcción del museo ha tenido un coste total de 543.783 euros, de los que el Programa LEADERCAL, que gestiona el Grupo de Acción Local ADRI Valladolid Norte, ha aportado tres partidas diferentes procedentes de FEOGA- ORGANIZACIÓN, del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, mientras que la Diputación de Valladolid ha contribuido con 202.069 euros.

Cinco salas

El Museo está distribuido en cinco salas destinadas a otros tantos bloques temáticos que se relacionan con los cinco sentidos corporales. La visita comienza por el edificio antiguo, en el que se encuentra en primer lugar la recepción y la primera de las salas, la del oído. Desde allí se accede al edificio nuevo, donde se encuentran la sala del tacto, la de la vista o proyección, en la que se proyecta un vídeo sobre la elaboración artesanal del queso, y la del olfato, desde la que otra galería lleva de nuevo al edificio antiguo. En este también se hallan las salas destinadas a otros dos bloques temáticos: El Mercado, con paneles de ferias tradicionales y comercialización del queso desde épocas antiguas hasta nuestros días, mientras que el segundo bloque se refiere a la elaboración artesanal del queso, mediante paneles relacionados con la cabaña ovina, origen histórico del quesote Villalón, ingredientes fundamentales y utensilios empleados en su elaboración. Además, el Museo cuenta con otras dos salas, una destinada a exposiciones y catas y la segunda a la realización de talleres para niños, pero queda pendiente de incorporar una nueva sala como tienda de quesos y souvenir.

En la inauguración del Museo del Queso estuvieron presentes el Presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, y el Delegado Territorial de la Junta en Valladolid, Mariano Gredilla, entre otros. Con una degustación de queso, finalizó este acto de apertura que tuvo su continuación por la tarde con una jornada de puertas abiertas.

El museo dispondrá de un horario de 10.00 a 14 horas y de 17.00 a 19 horas, previo contacto con la Oficina de Turismo, y los precios son de tres euros para las personas adultas y dos euros para los niños, existiendo un descuento de cincuenta céntimos de euro para los grupos.

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La marca del corazón amarillo sigue avanzando para multiplicar la comercialización de los productos de la Comunidad. Entre ellos, se encuentra el queso, para el que ya se ha diseñado una gran marca «Queso Castellano». Se trata de competir con otras grandes denominaciones, principalmente de Castilla-La Mancha, y aprovechar, a su vez, que Castilla y León es la primera productora de leche de ovino y la segunda de vacuno.

La creación de esta nueva etiqueta se llevará a cabo el próximo 14 de abril tras muchas conversaciones con este gremio y permitirá, según la Consejería de Agricultura, que el 57 por ciento del queso que se elabora en Castilla y León se comercialice bajo esta nueva figura. Otra de las novedades previstas para este año es introducir al lechazo dentro de «Tierra de Sabor» y que la mitad de la producción de este producto quede amparada dentro de este distintivo de calidad. De esta forma, el sector del ovino, que pasa actualmente por serias dificultades, podrá recibir un impulso.

En vacuno, la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Carne de Salamanca va a integrar a la Carne Morucha y Ternera de Salamanca para duplicar su producción y conseguir la cifra récord de comercializar 4.400 animales certificados. Seguirá así los pasos de la IGP «Carne de Ávila», que en 2009 consiguió duplicar su producción hasta alcanzar los 4.370 animales certificados.

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