El queso puro de oveja es uno de los productos más destacados de Castilla y León. La variedad de matices y sabores que lo caracterizan hacen que se transforme en un alimento único. Un ejemplo de ello es el que elabora la familia Escarda, en la localidad vallisoletana de Pedrajas de San Esteban, bajo el nombre de ‘La Cruz del Pobre’,

Los cuatro integrantes de una pequeña empresa familiar, Hijos de Eulalio Escarda, dedicados durante décadas a la ganadería ovina, se decidieron en el año 2003 a dar un paso más en la cadena productiva y lanzarse a elaborar queso con el fin de obtener un mayor rendimiento en la materia prima: la leche cruda de sus propias ovejas, de la que obtienen su inconfundible y reconocible sello particular. pedrajas

Con esta leche, elaboran una amplia gama de productos: quesos curados, semicurados, frescos, curados en aceite de oliva, requesón, así como yogures y cuajadas.

Del proceso de elaboración se puede destacar que es totalmente artesanal y, por supuesto, con ingredientes naturales, ya que se compone de leche cruda de oveja, cuajo de cordero lechal y sal. El queso curado ‘La Cruz del Pobre’ tiene un tiempo de curación mínima de siete meses. Este tiempo permite obtener un queso de sabor intenso y auténtico pero con una característica única, «la pasta femenina», que le dota de una textura suave y cremosa diferente a la que tiene un queso curado común. El semi curado es un queso con un tiempo de curación de tres meses. Se distingue por un sabor más suave que el curado.

El queso nos lo presentan en distintos formatos, como en cuartos, medios y enteros, con un peso de entre uno y dos kilos. Si bien estos quesos se pueden encontrar en muchos establecimientos de la región, los productos perecederos hay que adquirirlos en la tienda que se encuentra situada en la propia quesería.

Con algo más de siete años en el mercado, el queso ‘La Cruz del Pobre’, o como muchos lo llaman, ‘El queso de Pedrajas’, se ha consolidado en el mercado con una producción anual de unos 12.000 kilos de queso y 5.000 unidades del resto de productos. Todos ellos de una extraordinaria calidad amparada bajo el sello de la Asociación de Artesanos de Castilla y León y Tierra de Sabor.

Mencionar además que se organizan visitas guiadas a la quesería, donde siempre están dispuestos a mostrarnos orgullosos todo el proceso de elaboración así como a permitirnos degustar algunos de sus productos.

Si bien este queso es todo un placer para los sentidos, probarlo en la quesería artesanal ‘La Cruz del Pobre’, siguiendo a detalle las indicaciones de la familia Escarda, es todo un lujo al alcance de nuestra mano que nos acercará el cielo un poquito más a la tierra.

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El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº1 de Valladolid ha mandado paralizar las obras de la nueva fábrica que la quesería iba a instalar en la pedanía de Villamarciel, situada en el municipio vallisoletano de Tordesillas.

El Juzgado tuvo en cuenta las alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción, en las que denunciaban la irregularidad del proceso de descatalogación como terreno rústico de una finca situada en la confluencia entre el Duero y el Pisuerga, lugar donde se iba a ubicar la nueva planta.

quesos

Las licencias revocadas han sido las de Obra y Medioambiental, las cuales fueron concedidas en octubre de 2009, para uso excepcional en terreno rústico por el Ayuntamiento de Tordesillas. El Juzgado entiende, según informa Ical, que procede esta medida cautelar porque las licencias suspendidas se han otorgado «omitiendo la evaluación de impacto ambiental y la autorización ambiental exigibles a la fábrica y porque se incumplen las condiciones del Plan General de Ordenación Urbana al exceder el proyecto autorizado la altura máxima permitida».

Hay que recordar que Queserías Entrepinares invirtió setenta millones en la construcción de la fábrica. La idea de la empresa castellano y leonesa era la de tener la fábrica en funcionamiento en un plazo de entre 12 y 16 meses. En ella se pensaba llevar a cabo la instalación de una actividad de industria de secado, maduración, envasado de queso y elaboración de queso fundido.

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La localidad vallisoletana de Sardón de Duero celebra hoy, la segunda edición de la cata popular de quesos en la que la empresa local Finca Sardón y otros tres productores lácteos de León, Avila y Perigord (Francia) ponen a disposición de los visitantes más de 180 kilogramos de queso.

El alcalde de la localidad, Emiliano Alonso, y el vicepresidente segundo de la Diputación de Valladolid y diputado de Cultura, Alejandro García, presentaron hoy la segunda edición de esta jornada que supone una “apuesta importante” para aprovechar la época veraniega con una cita gastronómica.

El regidor recordó que en la primera edición el pueblo se vio “desbordado” por la afluencia de público, que multiplicó la población de Sardón durante unas horas. Por este motivo, optaron por buscar una mayor oferta de quesos con la incorporación de uno procedente de Francia.

De este modo, quienes asistan a la localidad pueden adquirir tickets por valor de 1,50 euros, con los que degustarán los cuatro distintos quesos. En la tabla, se reparte el queso de cabra Montesbravos, de Avila; y el Pico Melero de Granja Sardón; y además hay muestras de Montesbravos, de Valencia de Don Juan (León) y el Chaumes de Saint Antoine de Breuilh, localidad francesa hermanada con la vallisoletana.

Alejandro García felicitó al Ayuntamiento de la localidad vallisoletana por la iniciativa que “aprovecha el verano para uina fiesta que no tiene que ver con los toros, sino con el queso”. Como novedad este año, las empresas podrán vender productos en las casetas que instalarán.

La presidenta de Granja Sardón, Soledad Bustamante, destacó que el queso que producen, pese a que tiene una “vida corta”, ya ha recibido premios internacionales. Se trata de un producto elaborado con leche de oveja desde el año 2008 en esta empresa familiar agrícola de extensa trayectoria.

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